Febrero 16, 2026

Últimas Noticias

Aseguran 150 sitios por extracción, distribución y venta ilícita de agua La Conferencia de Múnich manifiesta la debilidad europea Rehabilitan a un módulo deportivo en Tlalnepantla Amplía UAEMéx al bachillerato con nueva convocatoria y modalidad en línea Convocan en Tlalnepantla a pertenecer a la policía municipal Convoca UAEMéx a Concurso Emprendedor Refuerzan la tecnología para el cuidado de mujeres, jóvenes y niñas en EdoMéx Fortalecen la videovigilancia en Tlalnepantla Ofrece UAEMéx cursos de idiomas al público general durante todo el año Carta abierta a Clara Brugada (Roberto Fuentes Vivar) Europa ante el fascista de la Casa Blanca (Claudia Luna Palencia) Convoca USEM a jóvenes emprendedores a trabajar con valores y compromiso social Aseguran 1,563 inmuebles en combate al despojo en EdoMéx Aseguran 1,563 inmuebles en combate al despojo en EdoMéx Rehabilitan canales de riego en Aculco en apoyo de 6 mil productores del campo

La Conferencia de Múnich manifiesta la debilidad europea

Lunes 16 de Febrero del 2026
Claudia Luna Palencia

Por la Espiral

Claudia Luna Palencia

 

Este fin de semana concluyó la Conferencia de Seguridad de Múnich, a la que asistieron diversos líderes europeos y Marco Rubio, en representación del mandatario Donald Trump. Ni siquiera viajó con el Pete Hegseth, titular del Pentágono.

          Estados Unidos está rebajando a mínimos sus relaciones con los europeos. Rubio volvió a reiterar el mismo mantra que vienen repitiendo incesantemente desde la Casa Blanca: “No sabemos qué le ha pasado a Europa pero tiene que cambiar, sino está en riesgo”.

          Trump se comporta con Europa, como ese padre malencarado que cada que puede, maltrata al hijo más débil porque cree que es un bueno para nada; entonces lo amenaza con echarlo de casa, quitarle la ayuda económica y hasta desconocerlo como hijo si no cambia. Esto es, si no sale como un león a comerse la vida.

          Para el mandatario norteamericano, Europa es blandengue. Ya no sabe de qué forma (a por más groseras todas) decirle que si no quiere desaparecer tiene que mostrar unidad y fiereza. Comenzando por armarse hasta los dientes.

          En esta Conferencia de Seguridad de Múnich ha vuelto a quedar de manifiesto que los líderes europeos no se ponen de acuerdo en nada o más bien en muy poco.

          Ahora bien, no es fácil. Son 27 países miembros y cada uno con sus propias rémoras, traumas y rivalidades; y, atendiendo además, a sus propias presiones internas porque los partidos políticos presionan.

          En su participación, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el presidente de España, Pedro Sánchez, defendió el respeto a la soberanía de los países y reiteró que los europeos deberían avanzar hacia su propia defensa común relanzando la idea del Ejército Común Europeo.

          Pero su idea volvió a ser criticada por la propia alta Representante de Exteriores de la UE, Kadja Kallas. Esta exprimera ministra de Estonia, descartó que sea algo viable. Y, reiteró, que Europa lo que debe hacer es poner toda la carne en el asador en la OTAN; hay que señalar que buena parte de los países europeos son miembros de la Alianza Trasatlántica.

          De la misma opinión es el presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, quien reiteró que sería perder el tiempo pensar en otra alternativa de defensa que además demoraría décadas de entendimiento.

          La realidad es que tiene razón. El eje de la defensa europea gira en torno a la OTAN: cada mes se realizan muchas rondas  de vigilancia en el espacio aéreo de los países aliados así como en sus costas; y pueden compartir estas rondas, diversos países europeos que, bajo el paraguas de la OTAN, se coordinan sin ningún error ni equivocación.

          Pero, entonces, ¿qué está fallando? ¿Por qué hay tanta desconfianza hacia el espíritu de la OTAN? ¿Por qué los europeos sienten una situación de orfandad respecto de Estados Unidos?

A COLACIÓN

          Es simple: Estados Unidos quiere una Europa fuerte, un aliado de tú a tú y no un hijo menor al que tenga que cuidar toda la vida. La Casa Blanca reitera constantemente la palabra reshape, cada vez que uno de sus funcionarios asiste a algún evento aquí en Europa… esto es, reconfigurar la relación trasatlántica a partir de varias premisas: que los europeos aporten más por su propia seguridad y defensa; que engrosen sus ejércitos; que tengan mayor capacidad disuasoria. Y la presión es para que compren más armamento norteamericano y compren más gas y más petróleo estadounidense.

          Para los europeos, el sentimiento no es el de reconfigurar, es un sentimiento de orfandad. Incluso,  no son pocos los líderes europeos que expresan sus dudas al respecto de qué pasaría si en dos o tres meses; o en dos o tres años, uno de los países europeos miembros de la OTAN sufriera un ataque de Rusia.

          Técnicamente se activaría el Artículo  5 que habla de la defensa colectiva pero tiene una letra pequeña: no están obligados todos los 33 países miembros de la OTAN para involucrarse en la defensa colectiva si, por ejemplo, sus respectivos parlamentos no autoriza su participación. ¿Asistiría en defensa, este Estados Unidos liderado por Trump? La sola duda es ya angustiante…