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Alarma el deterioro de cuerpos de agua por descargas residuales: UAEméx

Viernes 03 de Octubre del 2025
Redacción Antena 125

  • Gran parte del agua contaminada superficial termina infiltrándose en los mantos acuíferos que abastecen a la población, advirtió la profesora e investigadora de la UAEMéx, Verónica Martínez Miranda

El incremento significativo de las precipitaciones pluviales derivó en desbordamientos más frecuentes y peligrosos, lo que puede provocar una crisis ambiental y sanitaria, consecuencia del uso de ríos y lagos como receptores de aguas negras y el vertido cotidiano de sustancias químicas altamente contaminantes, advirtió la profesora e investigadora del Instituto Interamericano de Tecnología y Ciencias del Agua (IITCA) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Verónica Martínez Miranda.


La especialista subrayó que la problemática rebasa la capacidad de respuesta de las autoridades competentes, al tratarse de aguas con alta carga orgánica y microbiológica, con desechos humanos como excremento y orina, junto con detergentes, colorantes, fármacos, agroquímicos y otros compuestos tóxicos. “Esta mezcla altera la calidad del agua superficial y subterránea; además, la vuelve infecciosa y tóxica para los ecosistemas y la salud humana”, dijo.


“Uno de los problemas más graves es que la legislación permite que los cuerpos de agua sean utilizados para descargar aguas residuales sin tratar, lo cual cambia la fisicoquímica del suelo y hace que estos sitios sean más vulnerables, pues el agua se vuelve ácida y fragmenta el suelo, causando también rupturas”, afirmó.


Otro punto crítico, sostuvo, es que gran parte del agua contaminada superficial termina infiltrándose en los mantos acuíferos que abastecen a la población; sin embargo, aunque se consuma agua embotellada, esta carece de iones esenciales como calcio, magnesio, sulfatos, cloruros y bicarbonatos necesarios para el organismo.


Además, abundó Martínez Miranda, el agua ácida que se está consumiendo actualmente favorece la proliferación microbiana, aumentando la vulnerabilidad a infecciones y trastornos crónicos, consecuencia del alto contenido de materia fosfatada y nitrogenada.


“Se pueden presentar afectaciones directas por contacto, inhalación e, incluso, por consumo, ocasionando enfermedades digestivas como tifoidea, salmonelosis, hepatitis y cólera, relacionadas con esta agua contaminada. También pueden aparecer problemas sanguíneos y renales debido a los cambios drásticos en la composición química e incremento de nitratos y fosfatos, así como enfermedades crónico-degenerativas”, indicó.


La especialista hizo un llamado urgente a la ciudadanía para reducir el uso de productos químicos dañinos como detergentes y aromatizantes, así como a optar por alternativas naturales como el uso del vinagre y cítricos fermentados para la limpieza. Asimismo, sugirió buscar la alcalinización del agua mediante el uso de calcio, magnesio y bicarbonato y un agente antioxidante para el consumo.


“Necesitamos tomar conciencia de que ésta ya no es sólo una problemática ambiental; es un problema de salud pública que afecta a toda la población. Las soluciones empiezan en casa, con el uso responsable del agua y de los productos que vertemos al drenaje, pero también con políticas públicas firmes para tratar las aguas residuales antes de que regresen a nuestros grifos”, concluyó Verónica Martínez Miranda.