Mayo 12, 2026

Últimas Noticias

Alistan campaña “Ecatepec Pal Mundo” para vivir la fiesta mundialista Concluirá EdoMéx ciclo escolar 2025-2026 el 15 de julio Inauguran una nueva Cocina del Bienestar en oriente de Tlalnepantla Doble final para la UAEMéx en los Campeonatos Nacionales ANUIES 2026 "¿Y a mí quién me representa?", un cuento incluyente del IEEM Caen homicidios dolosos 34% y robo de vehículo 52% en 15 municipios del oriente Suspenden cuatro lugares de venta de bebidas alcohólicas en Tlalnepantla Azucena Cisneros transforma e ilumina Las Américas tras años de abandono “¡Di No al Coyotaje!”, exhorta el gobierno de EdoMéx Imparte UAEMéx conciencia social en niños a través del inglés y la creatividad Y Emiratos le hizo caso a Trump (Claudia Luna Palencia) México busca atraer inversión, pero encarece la confianza Supervisa Delfina Gómez avances de la Línea III del Mexicable en Naucalpan Fortalecen seguridad en Los Reyes Ixtacala, Tlalnepantla Estanflación: regalo de Trump al mundo (Roberto Fuentes Vivar)

Aprovechar el boom del nearshoring durante 2026

Viernes 08 de Mayo del 2026
GILBERTO SAUZA

La coyuntura económica de 2026 sitúa a México ante la ventana de oportunidad geográfica más significativa de las últimas tres décadas, marcada por la relocalización de cadenas productivas que busca consolidarse como el eje transformador de la estructura industrial del país. 
Este fenómeno, conocido como nearshoring, tiene el potencial de elevar las exportaciones no petroleras en una cifra superior a los 50 mil millones de dólares en el corto plazo; sin embargo, este horizonte de prosperidad está condicionado a la implementación de una estrategia de estado más allá de los sexenios que ofrezca certidumbre jurídica y una infraestructura digital de vanguardia, como la conectividad 5G, en los centros logísticos. 
Al observar el panorama internacional, naciones como Polonia y Vietnam han trazado una ruta clara, utilizando políticas fiscales audaces y una apuesta masiva por la educación técnica superior para asegurar que las empresas extranjeras no solo se instalen, sino que desarrollen una base de proveedores locales sólida. Para México, el desafío fundamental radica en evolucionar de ser un destino de manufactura de bajo costo hacia un auténtico núcleo de alta tecnología e innovación. 
Si bien los indicadores actuales son positivos, con una inversión extranjera directa que ha roto récords al sobrepasar los 40 mil millones de dólares anuales gracias al dinamismo de los sectores de dispositivos médicos, electrónica y automotriz, el éxito no es absoluto ni está garantizado a largo plazo. 
Esta entrada de capitales ha favorecido especialmente al Bajío y al corredor norte, donde la saturación de naves industriales es tal que la disponibilidad ha caído por debajo del 2 por ciento, generando empleos técnicos con remuneraciones más competitivas y fortaleciendo el valor del peso mexicano al estrechar los lazos comerciales con Estados Unidos, nuestro principal socio. 
No obstante, este crecimiento acelerado ha desnudado las debilidades estructurales que la administración actual debe priorizar. Los cuellos de botella son evidentes: la saturación de las fronteras, el agudo estrés hídrico en los polos industriales y, de manera crítica, un déficit en la infraestructura energética que limita el acceso a fuentes de energía limpia, las cuales son una exigencia no negociable para las corporaciones globales comprometidas con la descarbonización. 
Además, existen asignaturas pendientes en materia de seguridad carretera y en la transición hacia una fuerza laboral capaz de liderar procesos de diseño y desarrollo, y no solo de ensamblaje. Las proyecciones económicas indican que, si se logran resolver estas carencias operativas y de seguridad, el Producto Interno Bruto nacional podría experimentar un crecimiento adicional sostenido de un punto porcentual hacia el final de la década. 
La integración con el mercado norteamericano ha servido como un escudo contra las turbulencias externas, pero la consolidación de este motor económico depende de que la infraestructura y el capital humano estén a la altura de las exigencias globales. 
El nearshoring representa una posibilidad real de redefinir el papel de México en el valor global, siempre y cuando se logre trascender la visión de corto plazo y se construyan los cimientos técnicos y energéticos que el futuro industrial demanda para no dejar pasar este momento histórico de capitalización y desarrollo social.