Septiembre 30, 2026

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Delfina y el Edomex que no aparece en su informe. Por: Laura Tirado

Miercoles 30 de Septiembre del 2026
Laura Tirado

Delfina Gómez y el Edomex que no aparece en su informe.

Por: Laura Tirado

Hay un tema del que difícilmente escucharemos una sola palabra en el Tercer Informe de Gobierno de Delfina Gómez: la relación de su gobierno con los medios de comunicación.

Y aquí escribo desde mi propia experiencia y con responsabilidad sobre lo que afirmo.

Desde el área de Comunicación Social del Gobierno del Estado de México se ha pedido —“de favor”, por supuesto— que información publicada sea retirada o bajada de medios de comunicación.

Qué curioso concepto de comunicación social en las oficinas de Lerdo.

Porque una oficina de comunicación debería explicar, responder, transparentar y dar la cara. No decidir qué información incomoda y cuál sería mejor que desapareciera.

La pregunta de fondo es inevitable: ¿Hasta dónde debe llegar un gobierno para controlar su narrativa?

Y esa pregunta cobra todavía más relevancia hoy, cuando Delfina Gómez presenta su Tercer Informe de Gobierno.

Habrá cifras, videos, aplausos y una larga lista de obras, programas y resultados. Pero rendir cuentas no es solamente contar lo que salió bien. También es explicar lo que salió mal.

Y ahí comienza el informe que muchos mexiquenses quisieran escuchar. Porque mientras desde Palacio de Gobierno se construye una narrativa de resultados, afuera existe otro Estado de México.

Uno en el que dos funcionarios de la Secretaría del Medio Ambiente fueron detenidos y vinculados a proceso por presunta extorsión agravada y abuso de autoridad en un caso relacionado con verificentros.

La pregunta es simple: ¿Explicará Delfina cómo pudo operar algo así dentro de su gobierno? ¿O será otro de esos temas que no caben en los videos institucionales?

También están las tragedias.

La explosión ocurrida en Temascalcingo dejó personas muertas y decenas de lesionados. Hubo servicios de emergencia. Pero gobernar también es estar, dar la cara y acompañar.

Porque existe una diferencia entre administrar una tragedia y presentarse frente a ciudadanos destruidos. Y eso también habla de una forma de gobernar.

Hoy Delfina Gómez hablará del Estado de México que su gobierno quiere mostrar.

La pregunta es si también hablará del que incomoda. Del de los funcionarios procesados. Del de las tragedias. Del de los ciudadanos que siguen esperando respuestas. Y del de los medios a los que alguien preferiría menos críticos.

Porque gobernar no consiste en rodearse de personas que digan que todo está bien. Y comunicar tampoco consiste en lograr que lo que está mal deje de publicarse.

La rendición de cuentas comienza justamente donde termina la propaganda.

Un informe puede tener cientos de cifras y videos impecables. Pero si omite la realidad incómoda, deja de ser rendición de cuentas y se convierte en una historia cuidadosamente editada.

Y los mexiquenses no necesitan que les cuenten un cuento. Necesitan que les rindan cuentas.

Porque, en mi nunca humilde opinión, gobernar también significa escuchar aquello que nadie en el círculo cercano se atreve a decir.

Y, sobre todo, permitir que se publique.