Marzo 20, 2026

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El Ejército común europeo: otra quimera

Viernes 20 de Marzo del 2026
Claudia Luna Palencia

Por la Espiral

Claudia Luna Palencia

 

De nuevo resurge el fantasma de la creación de un Ejército común europeo, por si a Trump se le cruza el cable y termina retirando a Estados Unidos de la OTAN.

          La realidad es que es solo una ilusión porque la Unión Europea (UE) de los 27 países, para no variar, no tiene un consenso al respecto: mientras el presidente de España, Pedro Sánchez, respalda la idea, no lo hacen las autoridades de la UE; ni tampoco la apoyan los países Bálticos.

          Además, persisten sendas divisiones entre los líderes de Italia, Francia y Alemania. Todavía la opinión de España pesa poco  en el seno de la UE, aunque el país ibérico ha aspirado (y suspirado) por tratar de ocupar el espacio vacío dejado por Reino Unido, tras su salida de la UE con el Brexit, lo cierto es que políticamente pesa poco la opinión española.

          Y, no debería ser así, sobre todo si consideramos que económicamente hablando, el PIB español es la envidia de Francia, Italia, Alemania y ya no se diga de Reino Unido que nuevamente está bordeando la recesión.

          Pero, a pesar de mostrar músculo económico, le falta mayoría de edad a España para que su opinión sea de liderazgo político al interior del gobierno en Bruselas.

          Dicha ensoñación del Ejército europeo surgió a raíz de la invasión de las tropas rusas a Ucrania y se intensificó con la vuelta de Trump al poder y el desdén que ha mostrado (y sigue mostrando) a los tradicionales aliados trasatlánticos.

          Hace algunos meses hablé con José Luis Calvo Albero, director de la División de Coordinación y Estudios de Seguridad y Defensa, del Ministerio de Defensa de España.

          De acuerdo con Calvo Albero,  Europa atraviesa por un momento muy difícil que cambiará las condiciones de la seguridad europea heredadas desde la  Segunda Guerra Mundial. Hace algunos meses, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, declaró que los europeos están en una encrucijada.

          Desde que Trump volvió  a la Presidencia de Estados Unidos, todos los días pasa algo nuevo aquí en Europa, y las decisiones son  rocambolescas: el año pasado, Von der Leyen,  anunció la creación de un Colegio de Comisarios de Seguridad conformado por los veintisiete países miembros de la UE.

A COLACIÓN

          Le pregunté a uno de los militares más prestigiosos de España, si cree que es posible llegar rápidamente al ansiado ejército común europeo, y en su opinión, es algo que no será fácil.

          “Son muchos pasos: tener más inversiones en la industria militar; dar formación común, por ejemplo, los pilotos de caza en lugar de formarse en 17 países diferentes se formarían en 3 o 4 países; habría que tener grandes academias de formación; además de cuarteles generales y mandos únicos de la fuerza europea… es toda una estructura logística. Puede demorar décadas… yo quizá no lo vea”, me dijo.

          Algo innegable es que persiste una especie de sensación de orfandad entre los tradicionales aliados europeos, hacia la nueva visión de seguridad y defensa, imperante en la política norteamericana bajo el liderazgo de Trump.

          Calvo Albero me comentó que aunque el presidente Trump  es muy exuberante hablando, realmente las viejas normas de la  estrategia norteamericana siguen allí.

          Para este estratega militar, desde hace décadas, Europa tiene pendiente esa idea de tener cierta autonomía estratégica, desarrollar su propia política común de defensa y  su marco de seguridad; probablemente, este sea el momento para lograrlo. “Esta decisión será buena para nosotros y también para Washington…ya no nos verá como una rémora que siempre tiene que estar preocupándose por nosotros entonces sí,  este es el momento,  para que  Europa nos dé una alegría y desarrolle esa política común de seguridad y defensa”.

          ¿Pero qué hay detrás del recelo de Trump hacia Europa? En la óptica de Calvo Albero,  a Trump no le gusta la UE y siempre ha existido una desconfianza de  Estados Unidos hacia la UE; porque, la ve como a un potencial competidor en lo económico. Y,  si llega a un grado de mayor unidad, pues también en lo político  o incluso en lo militar.

“Algo que los europeos hemos intentado desechar y, es más, convencer a Washington de que no somos un competidor, sino un aliado. Y, si estamos unidos, será mejor para Estados Unidos y para Europa”, agregó Calvo Albero