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Europa: entre Trump y los petroprecios
Por la Espiral
Claudia Luna Palencia
Ni la Unión Europea ni Reino Unido quieren verse arrastrados a una guerra que nunca han buscado contra Irán y a la que el presidente Trump quiere obligarlos a participar para mostrar esa lealtad entre los aliados.
Sin embargo, persiste una negativa abierta de los líderes de Francia, Reino Unido, España, Bélgica, Alemania, Portugal, Holanda e Italia para prestar ayuda a Estados Unidos e Israel para abrir el estrecho de Ormuz a la navegación de los buques petroleros que son atacados por drones iraníes. Aunque eso implique un tiro en el pie, porque Europa es dependiente importador del gas y del petróleo no solo de Medio Oriente, sino de otros países, como Rusia y Argelia.
Trump ya amenazó con represalias contra la OTAN, mostrando su desencanto porque ni siquiera, Reino Unido, su aliado histórico, le presta el hombro.
No obstante, hay quienes ya se preguntan aquí en Europa, si esto no será el fin de la OTAN, tras esa falta de apoyo a Trump. El mandatario norteamericano, quien es un muy vengativo, ya intentó en su primer mandato disolver a la Alianza Trasatlántica conformada por 33 países.
Desde su fundación, el 4 de abril de 1949 a la fecha, han pasado largas décadas salpicadas con guerras y otros conflictos; sin embargo, solo un país ha activado el artículo 5: Estados Unidos, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, bajo la presidencia de George Walker Bush.
Este artículo indica que el ataque a uno de los miembros de la Alianza Trasatlántica se considera como un ataque contra todos los estados miembros, por ende, llama a la defensa colectiva. Aunque hay una cláusula que obliga a los países a pedir primero permiso a sus respectivos Congresos.
¿El desdén de los aliados será un riesgo para la existencia de la OTAN? Podría ser. Ya en este segundo período de gobierno de Trump, en el que ha regresado como un acelerador de cambios profundos en la geopolítica, el republicano retornó a Europa con su misma retórica de siempre: “O pagan más para gasto en defensa y compran más armamento de Estados Unidos o nos iremos de la OTAN”.
De hecho, llegó a declarar algo muy delicado: “Dejaré que Rusia los ataque”, aquella frase lapidaria caló hondo en los europeos; razón más que suficiente, para poner en tela de duda, si Estados Unidos defendería a los europeos en caso de una invasión rusa a los Bálticos.
Ahora es Trump quien reprocha el desdén de sus aliados y, con ese espíritu agrio que lo caracteriza podría cobrarse dicha afrenta retirando a su país de la Alianza Trasatlántica.
A COLACIÓN
La Guardia Revolucionaria amenazó con una contraofensiva desquiciada tras el ataque del pasado 18 de marzo contra el mayor yacimiento de gas natural del mundo: el South Pars.
El ejército israelí fue el autor de esta destrucción horas después de darse a conocer el asesinato de Esmail Khatib, ministro de inteligencia iraní, prácticamente el régimen está descabezado pero la Guardia Revolucionaria es una entidad que funciona de manera autónoma y está preparada para evitar la caída del régimen.
Situado frente a la costa de la provincia sureña de Bushehr, el yacimiento de South Pars, alberga aproximadamente 51 billones de metros cúbicos de gas, lo que representa el 70% del suministro interno de Irán y una gran parte de las exportaciones de Catar. Después de estos bombardeos, el precio del gas se ha disparado más de un 30% a nivel global.
En una publicación en Truth Social, el presidente estadounidense pareció sugerir que Estados Unidos podría terminar con los bombardeos y dejar la responsabilidad de liberar el estrecho de Ormuz a los europeos. “Nosotros no lo necesitamos, son nuestros aliados los que necesitan el estrecho libre”.
Y tiene razón. Estados Unidos sostiene una situación de autosuficiencia energética y, en cambio Europa, es importadora neta de gas y de hidrocarburos. El analista español, Gumersindo Ruiz, clarifica la situación: “Si tomamos Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido observamos que, en una media simple, en el total de su consumo de energía, el petróleo y el gas es del 67%; en un rango que va de Francia con el 44% a Italia con el 84% y, España, en un 66 por ciento”.
En efecto, si hay un continente en el mundo vulnerable a los vaivenes de los precios del petróleo y del gas este es Europa, que ahora mismo no sabe bien cómo librarse de las represalias de Trump ni de sus ambiciones.