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Europeos ven incierta la guerra de Trump
Por la Espiral
Claudia Luna Palencia
Hasta el momento, el gobierno chino de Xi Jinping, solo ha emitido un comunicado y realizado diversas declaraciones por parte del ministro de Exteriores, para condenar la nueva operación bélica de Estados Unidos contra uno de sus países aliados: Irán.
Desde que arrancó el año, China está perdiendo parte de su cartera de socios, con los que tiene cerrados sendos acuerdos energéticos y de inversiones. Con la Venezuela de Maduro, la economía china compraba entre el 65% y el 70% del petróleo para su industria: se trata de 500 mil a 650 mil barriles de petróleos diarios.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán también afecta los intereses energéticos chinos. La política injerencista de Trump está cerrándole el grifo del petróleo barato a China.
De acuerdo con el Instituto Lowy, con sede en Australia, de la industria energética iraní, el gobierno chino obtiene el 13.4% del petróleo; lo que, según este think tank, si Washington pasa a controlar en determinado momento a la economía iraní hará mella en China, pero no demasiado grave, ni lejos de ser irreversible.
Lo que sí buscará el gigante asiático es recolocar sus compras de petróleo y gas que podrían verse disminuidas en Venezuela, para reposicionarlas en Rusia. De todo el conflicto, la economía rusa saldrá ganadora porque venderá más petróleo a China, Corea del Norte e India; así como a otros países asiáticos.
La estrategia de Trump pretende dejar aislada a China y por eso sigue empeñado en las sanciones y los aranceles. Si la guerra se prolonga hasta marzo es muy probable que no suceda la reunión entre Trump y Xi Jinping en Beijing.
La caja de Pandora de la incertidumbre está abierta de par en par y todo es absolutamente incierto: el futuro de la guerra; la paz en Ucrania; los petroprecios; la cotización del oro y la plata. Vamos, que ahora mismo, en todas las decisiones cortoplacistas no se puede ni planear las vacaciones de verano en estas circunstancias; no se sabe, por dónde, caerán los misiles y los drones.
A COLACIÓN
La prensa europea ha destacado que, curiosamente, en la reunión convocada por Alí Jameneí, el presidente Masoud Pezeshkian, no llegó a tiempo. Por ende, se libró de morir en el ataque.
Quien también murió asesinado en su domicilio fue el expresidente Mahmud Ahmadineyad. Ha llamado la atención que, hasta el momento, siga vivo el presidente Pezeshkian y solo se especula sobre las intenciones de Washington al respecto.
Por lo pronto, los iraníes en el exilio han manifestado su júbilo por la caída de Jameneí y mantienen la esperanza por un cambio de gobierno; aunque no esconden el temor por el recrudecimiento de la represión contra la población civil en medio de los estertores del régimen.
No será un puzzle fácil, ni rápido. Tanto Estados Unidos, como Israel, quieren tener un gobierno aliado, sin embargo, el escenario es muy espinoso porque podría derivar en una guerra civil entre las distintas facciones.
La República Islámica de Irán se rige desde hace casi 40 años por un entramado teocrático basado en principios religiosos del islam chií y su población está formada por persas, azeríes, kurdos, luros, turcomanos y baluchíes. El líder supremo es quien ostenta el verdadero poder mientras el presidente ejerce con menos funciones.
Hace unos días, The New York Times, reveló que Mojtaba Jameneí, hijo del líder supremo asesinado, sucedería a su padre como nuevo líder supremo. Una figura bastante controvertida que ya juró vengar a su padre; a su hermana y a su sobrino, muertos en el bombardeo.
Israel Katz, ministro de Defensa israelí, recién declaró que se encargarán de asesinar a todas las personas que sean nombradas como líder supremo y pronosticó el fin de los ayatolá.
Las últimas filtraciones de los medios norteamericanos y europeos dieron cuenta de una operación de la CIA para financiar a los kurdos, con la intención de iniciar una revuelta, contra los iraníes pertenecientes a la Guardia Revolucionaria y limpiar a las instituciones.
¿Quién va a gobernar? Como en el caso de Venezuela, que Trump no se ve muy convencido por apoyar a María Corina Machado o al presidente Edmundo González, porque carecen del control y la simpatía de las fuerzas del Estado. En el caso de Irán, tampoco, se ve muy convencido de apoyar a Reza Pavhlaví II, el hijo del derrocado Sha de Irán quien vive refugiado en Estados Unidos desde hace décadas.