Julio 14, 2026

Últimas Noticias

Avalancha de contradicciones (Irma Pilar Ortiz) Homicidios se han reducido 48% desde septiembre de 2024: Sheinbaum Informan que la línea I del Mexicable no opera por mantenimiento Rinden homenaje en Tlalnepantla al ícono del rock urbano David Lerma Reconoce UAEMéx a juristas que fortalecen la justicia y el Estado de Derecho Afirma Fitch Ratings las calificaciones internacional y nacional del EdoMéx Mantendrán Programa Conduce Sin Alcohol en Toluca durante las vacaciones Alistan el Nezatlón Verano 2026 UAEMéx, el hogar de Jairo Saquicoray para compartir su vocación por la música Vamos a caer muertos como moscas (Claudia Luna Palencia) Mejoran la movilidad en diez municipios mexiquenses con trenes de pavimentación Plantan más de 50 mil árboles y crean jardines polinizadores en Tlalnepantla Las juventudes, en el centro de los desafíos demográficos: UAEMéx A la luz de los resultados, México peleó el T-MEC en el lugar equivocado (Enrique Jacob Rocha)

La Importancia de respaldar la autonomía del Banco De México

Martes 07 de Julio del 2026
GILBERTO SAUZA

Para el sector empresarial, el ecosistema emprendedor y las autoridades encargadas de trazar el rumbo económico del país, la estabilidad macroeconómica es el activo más valioso que poseemos. Sin embargo, las recientes modificaciones señaladas en la circular 6/2012 del Banco de México, publicadas dentro del Diario Oficial de la Federación, encienden señales de alerta que exigen un análisis crítico.

Al facultar formalmente al banco central para ejecutar subastas inversas, es decir, para comprar títulos de deuda gubernamental como Cetes y bonos en el mercado secundario bajo la premisa de inyectar liquidez, se puede alterar el ecosistema financiero que ha tomado décadas consolidar en México.

Esta nueva atribución se plantea como una red de seguridad técnica para evitar que el sistema de pagos se congele o para mitigar una posible venta masiva de valores ante eventuales recortes a la calificación crediticia del país o una reducción en el atractivo del peso mexicano. El problema de fondo radica en los incentivos perversos que esta medida genera.

Al convertirse en un comprador de última instancia en el mercado secundario, el banco central asume un rol de salvación directa ante emisiones gubernamentales que la iniciativa privada decida no absorber por falta de certidumbre o ante un elevado déficit fiscal. Si el mercado decide no respaldar la deuda pública por dudas legítimas en la disciplina del gasto, que la autoridad monetaria intervenga para sostener de forma artificial la demanda anula el sano escrutinio que los inversionistas imponen. Una distorsión de esta magnitud manipula las tasas de interés y vulnera la libre competencia por los recursos financieros, encareciendo el crédito productivo para las empresas que generamos empleo.

El riesgo más inmediato de esta dinámica es de carácter estructural: la inflación y la pérdida de competitividad. Cuando el instituto emisor adquiere deuda pública para cubrir el vacío que dejan los inversionistas privados, introduce dinero que entra al torrente económico sin un respaldo real en la producción. Históricamente, en México sabemos bien que inyectar pesos artificiales al sistema erosiona el tipo de cambio y presiona los precios al consumidor, mermando los márgenes operativos de los negocios.

A esto se puede sumar el dilema central sobre la autonomía de Banxico frente al gobierno federal. Con una Junta de Gobierno compuesta hoy por una mayoría de miembros propuestos por el Ejecutivo, la línea delgada entre proveer liquidez legítima y el financiamiento indirecto del gasto público se vuelve peligrosa.

Si las decisiones del banco se subordinan a las presiones fiscales de la administración central, perderemos la credibilidad internacional que sostiene el grado de inversión de la economía nacional.

Para el sector privado y los emprendedores, una institución monetaria capturada debilita las certezas legales necesarias para la inversión de largo plazo. Salvaguardar la estricta separación entre el poder político y la emisión de dinero es una condición indispensable si aspiramos a mantener un entorno de negocios competitivo.