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Silvia Téllez: una vida entre aprendizaje y pertenencia en la UAEMéx

Viernes 10 de Abril del 2026
Redacción Antena 125

  • Más de cuatro décadas de trabajo construyeron no solo una trayectoria, sino una historia profundamente ligada a la Universidad Autónoma del Estado de México

Por más de cuatro décadas, Silvia Virginia Téllez Fernández no solo trabajó en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx): la habitó y la convirtió en una parte esencial de su vida. Su historia es la de una trayectoria forjada con constancia, aprendizaje cotidiano y un profundo sentido de pertenencia hacia la institución.


Originaria de la Ciudad de México, Silvia llegó a Toluca a los ocho años de edad, en un contexto marcado por uno de los episodios más significativos del país: el movimiento estudiantil de 1968. Su familia decidió mudarse en busca de un entorno más tranquilo.
“Mis papás decidieron que nos viniéramos para que mi hermano mayor no se viera involucrado en esos problemas. Aunque no queríamos venir, nos adaptamos porque aquí estaba la familia de mi papá. Siempre he sido muy tímida, pero ayudó que mis hermanas estuvieran en la misma escuela. Recuerdo mi infancia como una etapa bonita”, compartió.


Años después, siendo aún muy joven, formó una familia. Fue a los 23 años, motivada por la necesidad económica, cuando encontró en la Máxima Casa de Estudios mexiquense una oportunidad que marcaría el rumbo de su vida: ingresar a trabajar en la Facultad de Odontología.


“Tuve la suerte de que se me diera el trabajo sin tener estudios. Estuve en el archivo, entregando historias clínicas, y también en la clínica, dando instrumental y medicamento. Se me facilitó el ambiente porque mi esposo es odontólogo, así que disfruté mucho esa etapa”, relató.


Desde entonces, Silvia construyó su aprendizaje desde la práctica, la observación y la disposición constante. Apenas un año después, su camino la llevó al área de Comunicación Social de la universidad, donde desarrollaría prácticamente toda su carrera: 41 años.


“Manejaba dos copiadoras enormes. Sacaba copias para facultades y oficinas de toda la universidad, y también apoyaba en la síntesis informativa. Salía mucho porque tenía que llevar información a los medios, y así conocí a mucha gente”, recordó.


A lo largo de estas décadas, Silvia fue testigo de momentos clave en la historia universitaria: desde visitas presidenciales hasta movimientos estudiantiles, además de los cambios generacionales y tecnológicos que transformaron el trabajo cotidiano en la UAEMéx. Entre sus recuerdos destaca la cercanía con la que pudo saludar al ex presidente Carlos Salinas de Gortari durante una de sus visitas a la institución.


Hoy, Silvia se despide de la universidad con emociones encontradas. Su retiro responde a una decisión tomada con serenidad y convicción. “He sido muy feliz aquí en la universidad. Pero ya son 42 años de trabajo, creo que ya es tiempo de dejar el lugar para alguien más”, expresó.


Desde la Dirección General de Comunicación Social de la UAEMéx, deja una huella construida a partir del compañerismo, la disposición permanente y el compromiso con su labor. Antes de partir, comparte un mensaje para quienes continúan en la institución: “Aprovechen todas las facilidades que nos da la universidad. Cada vez es más difícil tener un trabajo; hay que cuidarlo y apoyarnos en nuestras áreas”.


La historia de Silvia Téllez Fernández confirma que las grandes instituciones no solo se sostienen con proyectos o infraestructura, sino con las personas que las hacen posibles día a día: constantes, honestas y profundamente comprometidas.